miércoles, 31 de agosto de 2011

EL FANTASMA DE CANTERVILLE - Oscar Wilde

Por: Claudia Miranda

Mr. Hiram B. Otis, el ministro estadounidense, compró Canterville Chase, todo el mundo le dijo que estaba cometiendo un grave error, una gran locura, porque no había duda de que la casa estaba totalmente embrujada. Incluso el mismo Lord Canterville, un hombre muy honrado, considero que era necesario advertirle de este problema y lo discutieron en el contrato.Lord Canterville, narró las historias que habían sucedido en esa casa con toda su familia, se sentía obligado a contarle. El fantasma había sido visto por varios miembros aun vivos de su familia, así como por ejemplo el párroco Augustus Dampier. Después el infortunado caso de la duquesa, y Lady Canterville solía dormir muy poco de noche, debido a los ruidos misteriosos que provenían del corredor y la biblioteca. Mr. Otis respondió con mucho respeto que iba a mandar a avaluar al fantasma junto con los muebles. Este le explico que venía de un país muy moderno donde tienen todo lo que el dinero podía comprar. Lord Canterville le dijo que el fantasma lamentablemente existe. El fantasma hace su aparición despertando con el sonido escandaloso de sus cadenas Mr. Otis que le ofrece una botella de lubricante y los gemelos le lanzan una almohada. El descaro de los Otis provocó que el fantasma empezara a deprimirse.

Un día el fantasma no encontraba solución a su problema fue a la biblioteca, encontrándose con Virginia. Sr Simon le contó que era de la familia Canterville y que su alma solo tendría descanso cuando se cumpliera la profecía que aparecía en la ventana de la biblioteca, esto significaba que Virginia tenía que llorar por los pecados del fantasma y orar con él por su alma y así el fantasma de la muerte se apiadaría de él y descansaría para siempre. Virginia aceptó. Sr Simón la llevó hasta una pared de la habitación que se esfumó y se convirtió en una gran nube negra que atravesaron volviéndose a cerrar de nuevo la pared. Sus padres no encontraban a su hija pero cuando salieron del comedor y sonaron las 12 en el reloj de la torre se oyó un grito y un trueno terrible que movió el castillo. Un lienzo de pared se desplomó y de él apareció Virginia muy pálida con un cofre en sus manos lleno de hermosas joyas. Virginia se dirigió al lugar donde habitaba el fantasma donde sólo encontró un viejo esqueleto, se arrodilló junto a él y empezó a rezar. Entonces uno de los mellizos gritó que el almendro había florecido y Virginia comprendió que Dios había perdonado al fantasma.

No hay comentarios:

Publicar un comentario