domingo, 28 de agosto de 2011

UN ARTISTA DEL HAMBRE - Franz Kafka

Por: Adriana Cáceres Palomino

Se habla de la profesión del ayunador, un artista del hambre que no comía por días enteros para entretener a la gente, su único espectáculo era ese: el ayunar en una jaula a la vista de todos. Era vigilado por guardias a todas horas para evitar que comiera, aunque el ayunador nunca lo hubiera hecho, respetaba mucho su profesión. Pero la historia trata de un ayunador en especial, que notando como la gente perdía interés por su espectáculo, se hizo contratar en un gran circo. Lo colocaron en su jaula cerca de las cuadras con carteles que señalaban su presencia y explicaban quién era, en los intermedios la gente se acercaba a verlo; pero eso no duro mucho ya que luego de un tiempo nadie le hacía caso.
Podía ayunar cuanto quisiera, pero nadie contaba ya el tiempo que pasaba; ni siquiera el mismo ayunador, sabía qué número de días de ayuno llevaba alcanzados. Paso el tiempo y todos ya habían olvidado que el ayunador existiera hasta que lo encontraron por casualidad entre la paja de su jaula, seguía ayunando. El inspector habla con él y el ayunador le confiesa que no puede evitar ayunar, al preguntarle por qué, él responde: “Nunca pude encontrar comida que me gustara”. Esas fueron sus últimas palabras.

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