jueves, 29 de septiembre de 2011

AGUA - José María Arguedas

Por: Rocío Véliz.

La historia toma lugar en el pueblo de San Juan. Don Braulio les había quitado el agua a todo el pueblo, solo le daba a sus amigos y a los mistis o terratenientes. Los del pueblo necesitaban del agua, el sol estaba ardiendo demasiado, las cosechas se secaban. Don Braulio hacia lo que él quería, los mistis esperaban fuera de su casa desde tempranito hasta que él se levantara, luego se iban a la bodega de Hongliolo y se emborrachaban, luego si el principal se acordaba o estaba de buen humor repartía el agua, esto sucedían los Domingos, repartía una vez a la semana. Los del pueblo ya estaban hartos, hasta que un día Pantacha dio la iniciativa y tocó la corneta, haciendo llamado a todo San Juan para la guerra, llegaron los tinkis (bailarines) que no tenían miedo y poco a poco fue llegando el pueblo con temor. Los tinkis empezaron a hacer su baile y a festejar en la plaza. Cuando Don Braulio se enteró de lo que estaba pasando, se enojó demasiado y fue a la plaza con los mistis, el pueblo empezó a gritar y quejarse, Don Braulio empezó a gritar y a disparar con su revólver. Una bala le cayó a Pantacha y su corneta cayó al suelo, Don Braulio pidió que se lo llevaran a la cárcel. En un instante el niño Ernesto cansado de tanto abuso agarró la corneta y se la lanzó en la cabeza, haciendo que empiece a sangrar rápidamente. Los mistis empezaron a auxiliarlo, Don Braulio le pidió a Don Antonio que le disparara pero él le dijo al niño Enesto que se vaya y luego lanzó un tiro al aire. El niño Ernesto no sabía donde ir, al final se fue al pueblo de Utek, donde Don Braulio respetaba los derechos de los ciudadanos.

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