miércoles, 14 de septiembre de 2011

EL CUADERNO DE NOAH - Nicholas Sparks

Por: Alessandra Terry

Era verano de 1946 y Noah contemplaba la puesta de sol desde la entrada de su casa. Le gustaba sentarse allí para recordar a aquella chica, a la cual amó hace 16 años. A cincuenta kilómetros de distancia se encontraba, sentada en un columpio, Allie quien miraba al vacío recordando aquel amor de verano, aquel árbol a la luz de la luna y a Noah, su Noah. Lon, prometido de Allie, la contemplaba desde una ventana ubicada en el segundo piso mientras coordinaba un viaje de negocios por teléfono. Ella aún tenía 14 años y fue de vacaciones con sus padres a Carolina del Norte, la feria estaba en la ciudad y no dudó en ir con una amiga. Él, con 14 años también, fue a la misma feria con sus mejores amigos y vio a lo lejos su hermosa cabellera rubia, sus grandes ojos azules y aquella tez rosada que lo enloquecía cada vez que podía. Noah se armó de valor, se paró junto a ella y le habló. Para el final de la noche, ya eran amigos y se perdieron entre los árboles. Había finalizado el día, pero empezaba algo más que una amistad. Al día siguiente se volvieron a ver, esa rutina se repetía a diario a pesar de que la madre de Allie se oponía a que su hija se viera con Noah. Tanto era el desprecio que sentía hacia Noah, que pasados dos meses regresó con su hija a Winston-Salem.
Noah trató de comunicarse con Allie; le mandó cartas y postales que ella nunca respondió, fueron pasando los años y Noah se iba resignando cada día un poco más a volver a ver a su Allie. Sin embargo, treinta años después, una visita inesperada llamó a su puerta.
Ninguno podía creer lo que estaba ocurriendo, ella estaba parada frente a él y ya no era una niña, él la había convertido en mujer. Ambos se abrazaron y fueron a pasear al lago, conversaron hasta que cayó la noche y con ella vino una mala noticia. Allie le confesó que se iba a casar y que sólo había ido a verlo porque no había recibido noticia alguna de él. Pero su estadía duró mucho más, poco a poco se volvieron más cercanos y pudieron revivir todo lo que habían olvidado durante 16 años. Una semana habia pasado ya y Allie debía regresar, pero Lon se enteró de su paradero y fue a buscarla. Era momento de tomar una decisión; quedarse con el amor de su vida o regresar con su prometido. Es otoño y ya han pasado cuarenta y siete años, Noah se encuentra en un cuarto con una cama y cortinas color crema, mira por la ventana y ve a una anciana que está perdida en aquel enorme jardín del asilo. Sale de su habitación y se dirige por el pasillo a paso lento y sin rumbo, se detiene frente a una puerta y la abre. Ahí dentro ve a una anciana de ojos azules y cabello rubio, ella mira al vacío y él sólo puede abrazarla. Ella se asusta, pues no lo conoce y Noah, para calmarla, le lee una historia. Al finalizar la historia ella pregunta si había pasado de verdad y él le responde: Si Allie, es nuestra historia aunque tú ya no recuerdes quién soy.

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