domingo, 2 de octubre de 2011

EL SUEÑO DEL PONGO - JOSE MARIA ARGUEDAS

Por: Ana Belén Leo



Era un hombrecillo desaliñado con una apariencia para nada robusta, quien entra de pongo o sirviente en una hacienda cuyos dueños lo hostigaban y maltrataban, el cual buen sirviente obraba en silencio y no emitía ninguna queja, cada tarde acudía al pasadizo a orarle a la Virgen, siempre en silencio, menos aquel día en el que abrió la boca y por primera vez le solicito al amo una audiencia.


Este asombrado por como el pongo insolentemente había roto su silencio monótono y duradero acepta netamente por curiosidad, en la audiencia el pongo habla y le relata el sueño que acababa de tener.

Ambos habían muerto y ante San Francisco se habían de encontrar, quien no dejaba de examinarlos, ademas poseía la facultad de ver sus corazones se ordeno que entrara en escena el ángel mas deslumbrante y el mas pequeño,el ángel traería una copa de oro con la miel de chancaca más transparente y la vaciaría sobre el hacendado, luego el ángel mas pequeño baña al pongo en excremento como le fue mandado.

El hacendado escuchaba atentamente pues le agradaba lo que escuchaba, hasta que el pongo advirtiéndole al amo que ahí no terminaba el sueño le dice la ultima voluntad de San Francisco, que se lamieran el uno al otro.

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