lunes, 3 de octubre de 2011

MITOS, LEYENDAS Y CUENTOS PERUANOS - José María Arguedas

Por: Josué Polo Vargas

Costa: EL MÉDANO BLANCO
En el distrito de Sechura, en el desierto, se encuentra un inmenso médano, que por la blancura de sus arenas es llamado médano blanco. Nadie puede subirlo, los que lo intentan, les pasan cosas extrañas, sienten que se hunden, se asustan regresan. Había dos señores, yendo por esos lugares se perdieron del camino. Cuando se dieron cuenta que estaban perdidos ya habían caminado bastante; tenían sed y no encontraron donde tomar agua. Caminaron mas y mas, buscando como orientarse. De pronto, vieron un rio, se alegraron y se dirigieron a el. Llegaron hicieron beber a sus caballos. Ellos llenaron sus depósitos con agua y como estaban cansados se quedaron dormidos ahí. Al despertar al dia siguiente vieron que el rio se había convertido en un médano y era blanco, entonces se dieron cuenta que estaban en el médano blanco, no sabían cómo habían llegado ahí, el agua que habían guardado se convirtió en arena blanca. Dicen que en semana santa aparecen varios de esos llamados “encantos”, junto al médano.

Sierra: LA CAMPANA MARÍA ÁNGOLA
María Angola era una campana que tenia un hermano, hicieron una carrera hacia el cusco, consistía en que el primero que se cuelgue de la catedral y suene la cadena de oro que tenia cada uno ganaría, el sonido anunciaría al ganador. Comenzó la carrera, María Angola obviamente gano, llego primero y sonó la cadena, su hermano al estar todavía lejos por la laguna de Huaypo se sintió avergonzado y se lanzo contra las aguas de dicha laguna. Y dicen que en cada luna llena o cuarto menguante, sale al camino la hermosa campana de brillantes reflejos, y que cuando algún transeúnte se aproxima, vuelve a arrojarse a la laguna.

Selva: LA MINA DE SAL
Cuentan que había una mina de sal en las afueras de la población de Rioja. Esta mina tenia madre, la cual se presento un día en forma de una viejecita haraposa a la casa de una señora que estaba preparando tortillas de yuca, le pidió que le invitara, ella accedió y le dio un pedazo, la señora dijo que le faltaba sal, la dueña de la casa se enojo y la boto la vieja resentida dijo “me ire y me tendrán que buscar muy lejos”. Al día siguiente fueron a buscar sal a la mina pero ya no había y las personas regresaron afligidas, la señora de la casa había soñado que esa viejecita era la madre de la mina. Un dia fueron a cazar a la selva y se dieron con la sorpresa que la mina estaba al pie de un cerro y hasta hoy la mina sigue ahí.

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